4 de febrero de 2010

Cliché gris con tintes azulados

Corrés el riesgo de ser cliché repitiendo lo gris que te parece la ciudad. Aunque ese color tampoco te complace. Y es que Montevideo es gris con tintes azulados, un mar de corazones de piedra a orillas de una ciudad de olas. O tal vez al revés. No importa.
Hay algo en el lugar en el que te tocó nacer que te hace sentir alejada, como si la ciudad fuese una ola a destiempo, arrastrando tu melancolía.



¿Es la cercanía de ese río con aires de océano lo que te hace suspirar sin motivos? ¿Es el viento, azotando tus cabellos, el que te llena de nostalgia?
No hay cómo saberlo. Tampoco es que te importe. Nada te importa. O más bien, nada te importa lo suficiente como para levantar la cabeza y mirar a tu alrededor. Ni para intentar oír los ecos de las risas, que se pierden en los silencios de un verano lluvioso.
Mientras la ciudad consume poco a poco tu esencia, se desvanecen tus pasos por la arena. Sólo queda un rastro de lágrimas y una herida que sangra niebla azulada.

3 comentarios:

  1. Hay mujer, me matas con cada verso.

    Hermoso de verdad :]

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  2. Precioso, aun no he conocido a nadie que describa como tú. Por un momento me he sentido como si hubiera viviera al otro lado del océano.
    Sigue así y no dejes de escribir, que un don como ese no lo tiene cualquiera ;)
    bsss desde Cantabria!

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  3. me-en-can-ta... cmo todo lo que haces xDD aunque eso ya l osabes jajaj xDD
    bno, solo me queda animarte para que continues con todo lo maravilloso que haces y que no desistas nunca.. no le niegues tu talento al mundo :D
    besito!

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