4 de junio de 2012

Cargas


Hay palabras que pesan tanto
que uno querría decirlas
y dejar que sea otro
quien cargue con ellas

Pero a veces
el único otro que podría
importa demasiado
como para darle tal carga

Y entonces
nuestra espalda se dobla
nuestro paso se enlentece
nuestra voz se apaga

Y entonces
soltamos nuestra carga
sobre ese otro
palabra por palabra

Para descubrir
que ese otro también las tenía
y nos las puede dar
y ahora esa carga es nuestra

Uno no puede
simplemente deshacerse
de la carga implacable
de las palabras

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