16 de junio de 2013

Blues


La conoció una noche de agosto. Sabine cantaba blues en el escenario oscuro de un bar, de esos de los que tanto le gustaba escribir a Julián, ajena al público que era ajeno a ella también. La muchacha tan sólo contribuía a evitar el silencio en aquel lugar olvidado. A su lado, un hombre de aspecto sombrío hacía llorar a una guitarra. Sabine se mecía al ritmo de la música con algo parecido a una sonrisa en los labios.
Julián, sin embargo, no la ignoraba.
Había entrado a allí solamente porque la lluvia en el exterior era demasiado fuerte, y se le hacía imposible continuar el camino a casa en tales condiciones. Casi de inmediato había notado que no se trataba de la mejor decisión de su vida. El olor a alcohol y humedad, y la luz agónica y ambarina, habrían sido soportables de no ser por la clientela, que daba a Julián la sensación de ser extremadamente joven. Gente de risa gastada y ojos nublados, sosteniendo entre sus dedos arrugados vasos de whisky, parte indispensable de ese cuadro de bar de paredes ya casi sin pintura, vidrios sucios y mesas de madera vieja. 
Sin embargo, todo eso dejó de ser importante en cuanto Sabine comenzó a cantar.
Todo, absolutamente todo, dejó de ser importante.

4 comentarios:

  1. La primera vez que escuché a un compañero de clase cantar, también me chupó un huevo todo lo que estaba al rededor.

    Pero no llovía. Nunca lo había ignorado. Era feo. Y no fue nada fantástico.

    Pero cantaba lindo.

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  2. me encanta!!!!! Me encanta esto que escribís es muy lindo. Son esos textos que cuando los lees te hacen sentir identificado en cuanto en sensaciones mdawdhwaudywa (no sé como explicarte!) Cuando bloggler me deje, voy a seguir el blog.Cuando blogguer me deje... ¬¬
    Te mando un beso.

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  3. Genial, siempre tan genial. Me encantaría encontrarme con ese bar, seguro que para esa historia de dos ajenos dará que hablar :)

    un besito muy grande topi.

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  4. Me gusta. Me gusta la descripción del bar y cómo el mundo que rodea a Julián se transforma cuando escucha a Sabine.
    ¡Un beso! :)

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