23 de junio de 2013

Sonreír con los ojos

Julián no entiende por qué a Sabine le cuesta tanto sonreír con los ojos. La ve desplegar sonrisas de dientes perlados, sonrisas que hechizan a su público, pero nada de eso es real.
Cuando están solos, en su apartamento, sabe arrancarle un par de sonrisas sinceras. No muchas, Sabine parece querer guardarlas para ocasiones especiales. Como la vajilla de la madre de Julián, que sólo usan cuando hay visitas. La que se llena de polvo todo el año, hasta  Navidad.
Sí, puede imaginar las sonrisas ocultas de Sabine cubiertas de las cenizas de uno de sus cigarros, consumiéndose junto a las palabras jamás dichas. 
Entonces siente deseos de abrazarla.  

4 comentarios:

  1. Qué bonito, es muy tierno. Tan cortito y sin embargo tan intenso :D
    Un besito, linda. (Mirsa)

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  2. ¡pero qué lindo diseno! me gusta tu arbolito rosado y me pregunto qué significará el caracter ¿chino? ¿japonés? ¿coreano?

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  3. ¿Acaso estar con quien quieres no es una ocasión especial? ;)

    Buen texto. ¡Un beso!

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  4. Que lindas las sonrisas sinceras. Eso es muy lindo. No pierdas a la persona que logra eso en vos.
    Un beso enorme!

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